Origen y comienzos del Hooponopono

Hooponopono pertenece a la parte práctica de Huna, vieja enseñanza hawaiana. La familia forma la base de la sociedad 1hawaiana (Ohana). En una familia tradicional están todos sus miembros estrechamente unidos en muy diferentes planos de relación. Los hermanos han crecido juntos y los más viejos se han ocupado de los más jóvenes. Los padres, tías y tíos son maestros y ejemplos. Los abuelos mantienen el conocimiento y la tradición. La sabiduría y la rica experiencia de la vida, conocimientos artesanales, medicinales y espirituales serán pasadas por ellos a sus generaciones sucesivas. Un miembro desciende de una raíz en común y tal vez trabaje en la empresa familiar. Hasta ahora, éste esquema no se diferencia de nuestro círculo cultural.

Todos los roces y dificultades dentro de la propia familia, así como todos los problemas entre unas familias y las otras, tendrían que de alguna manera ser solucionados. Cuando las personas viven juntas, siempre hay conflictos, pues precisamente cuando uno quiere vivir en paz en una isla, está ya obligado por la naturaleza misma a encontrar soluciones. Simplemente marcharse, voltear la mirada o excluir – pues todas las estrategias para evitar ponerse frente al problema – conducen solamente a tener más problemas. La idea, de construir cárceles, de todas maneras no se les ocurrió. En vez de eso los hawaianos crearon un código general de comportamiento y metas ético-morales:

  • vivir consigo mismo y los demás en armonía,
  • vivir en armonía con la naturaleza y
  • vivir en armonía con Dios.

Cuando alguien tiene un problema dentro de su propia familia o con otra familia, éste es pues un problema de todos. En nuestra sociedad moderna estamos acostumbrados a separarnos de la familia. Esto comienza ya muy temprano a través de los programas de la mañana, cuando los niños se sientan solos frente a la televisión. Más adelante queremos intentar separarnos en espacio y pensamiento de nuestra familia, pero cada quién se lleva consigo su historia familiar.

Cada cual será exhortado por la vida misma, a trabajar sobre sí mismo. Si quiere uno realmente ser libre, pues tiene que sanar el pasado y los recuerdos – uno tiene que salir de la “rueda del cuis” de los patrones que vuelven a repetirse. Esta tarea de aprendizaje natural les toca a todos, tanto a los pobres como a los ricos, al que no tiene techo y vive en la calle como al presidente de la Casa Blanca. Para crecer personalmente, debemos regresar a la Unidad y perdonarnos a nosotros mismos y a los demás. Nadie es independiente

Vivir en armonía con uno mismo, los demás, con la naturaleza y arreglar nuevamente los asuntos con Dios, es una fórmula esencial para su éxito universal. Cada uno de nosotros es dependiente de alguien o de algo. Cada uno es dependiente de la naturaleza, el aire, el agua, las nubes, las montañas, los animales y las plantas. La naturaleza es nuestra amiga y nuestra madre. Si uno riñe pues con los demás o consigo mismo, no puede tampoco ser feliz en la naturaleza. Quien sólo está contento en la naturaleza, pero no le gustan las personas, no es feliz y no encontrará ninguna paz en su corazón.

Muchas personas rechazan a Dios. Pero aun cuando uno no cree en Dios, en una Fuente Divina, tiene que estar en paz con El (o Ella) y consigo mismo. Bien, pues entonces uno no cree en Dios. Pero mientras que uno se resiste, una sensación molesta se instala y comienza a justificarse, y tan pronto como sólo la palabra Dios sea puesta en juego, pareciera como si uno aún tuviera algo que solucionar. En el caso de que usted ahora mismo no crea en Dios, tome en cuenta por favor la posibilidad hipotética de Su existencia. Dios es universal y está más allá de nuestra imaginación. Él no es ni cristiano, ni hindú y no pertenece a ninguna institución. Él no está ligado a ninguna religión. Tal vez se atreva usted a un experimento y le pida a Dios que Él se le revele en la naturaleza, como Universo, como Inteligencia que todo lo penetra, Origen o Fuente Eterna. Perdónelo usted a Él o Ella y perdónese a usted mismo.

Para vivir realmente en paz y experimentar la suerte, tenemos que estar en armonía con nosotros mismos y los demás, con la naturaleza y Dios – los tres están unidos unos a los otros.

”Tu problema es mi problema“

 

4 comentarios de “Origen y comienzos del Hooponopono

  1. IMELDA FERRERO dice:

    gracias, gracias, los amo, me interesa mucho la pagina, y me gustaría pedirles si podría obtener algunos audios porque a veces no puedo abrir desde mi trabajo y necesito escucharlos,…

  2. Isabel dice:

    Lo siento, perdóname, gracias, te amo, lo digo diariamente y he visto resultados, gracias Graciela por tus palabras, que Dios te bendiga ahora y siempre, ojalá este año retomemos los encuentros.

  3. catita dice:

    Me llega muy oportunamente esta enseñanza, siento que el gran problema que he tenido toda la vida es la falta de perseverancia, no es fácil avanzar, me canso o desmotivo tempranamente. Lo importante es aceptar que yo soy el problema y la solucion, veremos como sigo.

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