La paz comienza conmigo

pazHooponopono se basa en pocos y claros pasos, que uno solo y tal vez sólo en una hora uno puede dar. En un grupo y dependiendo del problema, del desafío, tarda un poco más. Tómese tiempo y elimine cuidadosamente todos los obstáculos del camino. Este sendero hacia la “claridad” exige como mínimo el deseo del auto análisis crítico y de ser tomado en serio, hacerse cargo cien por ciento de la propia responsabilidad, de la propia verdad y de los propios actos. El querer poner otra vez las cosas en orden, parte de la base de tener el coraje, para enfrentarse a las propias debilidades. Como bien dice el dicho: cada viaje comienza con el primer paso. Para que esto no sólo sea un lindo discurso, uno tiene que poner manos a la obra, y así se da con Hooponopono el primer paso: uno comienza consigo mismo.

 

“La paz comienza conmigo”

Los participantes de una sesión se comprometen, a sí mismos, y frente a los demás con la seriedad y honradez en sus corazones, a buscar los sentimientos del porqué uno tiene algo en contra de lo demás que no quiere, porqué uno se opone, ha instalado programas de sabotaje o se resiste contra los regalos del universo. Para liberarse realmente, pide entonces perdón. Uno no se resiste más tiempo en contra de la Divinidad, sino que le pide a Dios ayuda y espera un milagro.

 

Perdonar es divino

Como nosotros sabemos, de los tantos ejemplos alrededor del mundo, Hooponopono es un turbo terapéutico. Cuando encontramos, contra qué nos resistimos y lo solucionamos, comienza a fluir la vida. La Fuente Divina puede entonces obrar a través de nosotros, porque obramos divinamente. Ahora pueden abrirse las puertas. En lo que aprendemos a reconocer y entender los móviles y la percepción de los otros, bajamos las armas que apuntan al otro y ante todo contra nosotros mismos. El rencor y el miedo desaparecen. Pedir perdón con el corazón y perdonar con el corazón son herramientas espirituales, que no pueden dejar sin efecto el pasado, pero que toman su influencia negativa y su poder. A través del perdón uno puede comenzar de nuevo. Es como, si usted borrara el disco de su ordenador e instalara un nuevo sistema.

Dios es el origen y todo es Creación de Dios. Todo es divino. Somos divinos. Lamentablemente hemos olvidado, lo que esto significa y obramos muchas veces o a menudo contra las Leyes del Universo, en lo que nosotros consciente e inconscientemente provocamos dolor. Esto puede ser de forma individual, cuando uno le roba a otro. Pero también puede uno obrar de forma colectiva contra las Leyes del Universo. De preferencia parece que robamos y matamos de forma colectiva, por ejemplo como empresa o nación exterminando las especies de animales o explotando las reservas de la tierra.

“Dios nos ha legado un paraíso y es nuestra tarea cuidar de este paraíso. “Bruno Gröning

La tierra es un individuo y es adorada en todas las culturas como Madre. A través de acciones irresponsables o irreflexivas, también frente a los planetas, creamos juntos una realidad, en la que sufrimos. Nuestra cultura ha creado una sociedad, en la que hay cosas, que nosotros llamamos por ejemplo “enfermedades de la civilización” o “conciencia negativa de las masas”. Altamente tecnificados y desarrollados hemos perdido algo, lo que nunca tuvimos: control. Todo lo que hacemos u omitimos, deja una reacción. Esta es la Ley de Acción y Reacción. Esas reacciones sobre nuestras obras o el no-obrar, son las que tenemos que disfrutar o sufrir. Así como los dolores son una señal de alarma del cuerpo, el sufrimiento del mundo es una señal de que hacemos algo equivocado.

En la realidad de Dios sólo existe claridad y estar conscientes. Dios y nuestra Madre, la naturaleza, nos aman y perdonan constantemente, pero nosotros estamos unidos a través de nuestro obrar y pensar. Esto significa, que todo, lo que nosotros hacemos, deja un efecto y una reacción en el espacio y el tiempo.

 

Soltar y barrer frente a nuestra puerta

Entender y entendimiento, dar amor y poder recibirlo, comunicación empática, aprender a conocerse y entenderse mutuamente, son los bienvenidos fenómenos que acompañan una sesión de Hooponopono. Nos acercamos los unos a los otros. Esto puede ser muy divertido, pues uno puede reírse de sí mismo. En vez de enfadarse con los demás, comentar qué bueno que es uno y qué malos son todos los otros, uno comienza a barrer frente a su propia puerta. Así se pondrá todo muy limpio y mientras uno ordena su interior, se ordena el exterior por sí solo.

En vez de reflexionar sobre los problemas de los demás, uno está totalmente consigo mismo y dirige la atención a la resolución de los propios conflictos en su interior. Esto, sobre lo que nosotros dirigimos nuestra atención, crece. El que busca, encuentra. Si nos concentramos en las soluciones, se revelarán soluciones que no creímos posibles, y éste es el milagro.

 

El que se vence a sí mismo, muestra verdadera grandeza

Hooponopono transmite valores y virtudes, las que para cada individuo pueden representar un desafío: uno tiene que vencerse, desarrollarse y crecer por encima del ego. Nos confronta directamente con las tareas que tenemos que aprender en la vida. Despertarse y levantarse pueden ser muchas veces difícil, sí, en la cama de las costumbres está uno agradablemente acurrucado.

Quién verdaderamente quiere cambiar algo tiene que abandonar su zona confortable. Piense usted en los ejemplos que nos brinda la historia. Todo aquél, que en el pasado realizó algo grande, tuvo primeramente que vencerse a sí mismo.

“Cuando nosotros cambiamos, cambiamos el mundo.”

 

La esencia de Hooponopono es Aloha

Aloha significa amor, comprensión. Amor significa: estoy feliz, cuando tú estás feliz, y yo no puedo estar feliz, si tú sufres. Es el sentimiento de la unión y del sincero interés en las peticiones pero sin intervenir. En el centro están el bien y el crecimiento espiritual de todos los participantes. Aloha es la forma pacífica de tratar el uno con el otro. Aloha significa: yo veo la Divinidad en ti.

 

Contribución obligatoria y responsabilidad

Los miembros reconocen su responsabilidad individual, que tienen frente a la comunidad. Cada uno de nosotros tiene responsabilidad frente a sí mismo y la vida – aun cuando no conocemos esa responsabilidad o no la queremos admitir. Por ejemplo tenemos la responsabilidad de mantener nuestro cuerpo (el Templo de Dios) y la tierra. Hemos heredado un paraíso y es nuestra misión la de mantenerlo y cuidarlo.

Obrar con total responsabilidad supone inteligencia. Uno puede obrar de manera inteligente solamente, si uno no es impulsado por malentendidos, miedo y codicia. El obrar estará pues orientado de tal manera, en el que serán respetados los sentimientos y necesidades de los demás. El problema de los demás es también mi problema y frente a la vida y a mí mismo estoy obligado a ayudar.

Cuando busco mi parte, desarrollo compasión y perdono, tomo parte en forma activa en el proceso de sanación.

 

Yo creo mi realidad

Hooponopono proporciona el reconocimiento, de que todo lo que yo hago repercute en el Todo. Yo creo mi mundo a través de mi conciencia (la totalidad de los procesos mentales). El mundo es el resultado de los deseos, de crear el mundo así como es. A cada acción le antecede un deseo y un pensamiento, aun cuando ése pensamiento sea tan sutil. En algún momento fue tomada una decisión. El universo, así como yo lo percibo, se origina a través de mi pensamiento. Yo decido, lo que yo pienso, siento y percibo. El pesimista ve en todas partes obstáculos y el optimista ve en todas partes oportunidades. Mi mundo interior se refleja nuevamente en mi mundo exterior. Por ejemplo: el hambre en el mundo no es la expresión, de que hay muy poco alimento, sino de que los hombres en su conciencia colectiva no han llegado todavía al escalón divino de dar.

La contaminación ambiental no es la señal de que, el mundo y la naturaleza tienen que ser purificadas sino que la conciencia colectiva de los hombres ha perdido el escalón divino de la limpieza y la pureza.

“Siembra un deseo y tu cosechas un pensamiento. Siembra un pensamiento y tu cosechas una acción. Siembra una acción y tu cosechas una costumbre. Siembra una costumbre y tu cosechas un carácter. Siembra un carácter y tu cosechas un destino.”
De los Upanishaden: Confiar

Nadie es perfecto y a cada cual le tocan en la vida sus desafíos y tareas para aprender. En el grupo uno comprueba rápidamente, que todos tienen pensamientos similares. Todas las personas experimentan en sí mismas lo feo y malo como envidia, furia, dudar de sí mismo, celos, codicia, destrucción, pereza, etc.

Cuando nadie juzga y condena a los otros, en el lugar de la duda se presentan la confianza y la esperanza. Como uno sabe, que cada uno pasa a través de diferentes dificultades en su desarrollo, crea uno confianza y no toma a los propios conflictos con tanta importancia. La confianza en uno mismo y en Dios crece. La confianza es una fuerza originaria. Sin confianza no podemos alcanzar nada.

 

Comunicación

En lugar de los monólogos mentales en la mentalidad de autor-víctima-salvador, se presentan la comprensión, compasión y la disposición de solucionar. Con Hooponopono uno deja el rol de víctima y abandona los senderos de co-dependencia en las relaciones como víctima-autor. A través del entendimiento por los motivos de los otros serán posibles conversaciones y soluciones constructivas.

“Gran Espíritu, guardame, de juzgar a una persona, antes de que yo no haya andado una milla en sus mocasines.” Proverbio indio

 

Espiritualidad

Ejercer y practicar el perdón, la compasión y el amor es espiritualidad vívida. Armonizar el uno con el otro se considera como el mayor desafío, pues el ego material quiere persuadir nuestros pensamientos, de que nosotros (los seres vivientes) estamos separados unos de otros: separados del mundo y de la naturaleza, separados de nosotros mismos y separados de la Fuente. Si uno se lo cree, tiene pues que luchar por su existencia. Uno se encuentra en un latente miedo permanente a lo desconocido y experimenta una carencia silenciosa. El universo cuida de nosotros y pone a nuestra disposición, todo lo que necesitamos. Si uno sin embargo cree, que está separado de la naturaleza, de sí mismo y de Dios, comienza a luchar, a oponer resistencia contra el fluir de la vida y simplemente a servirse por doquier de la tierra.

No estamos nunca separados de la naturaleza o de nosotros. Estamos siempre unidos con el universo. Lo Divino está en todas partes y también en nuestros corazones. Lamentablemente nos hemos olvidado de esa unión. Esta comunicación con la Fuente Eterna es nuevamente vivificada, cuando reconocemos lo Divino en todos los seres vivientes y le pedimos perdón a lo Divino en los demás. El viaje es pues hacia nuestro interior. La espiritualidad no está en cambiar a los demás, sino en la aceptación de su singularidad dentro de la Creación. Todos juntos es Dios. Él es nosotros y al mismo tiempo es El (Ella o Eso) un individuo.

LA PAZ DEL “YO”

La Paz esté contigo, toda Mi Paz.
La Paz que es YO, la Paz que es el “YO SOY”
La Paz por siempre y para siempre, ahora, y para
La eternidad.
Mi Paz te doy a ti. Mi Paz te dejo a ti,
No la Paz del mundo, sólo MI PAZ,
La paz del YO.

 

6 comentarios de “La paz comienza conmigo

  1. INESITA dice:

    desde que hago estas 4 palabras mi vida esta cambiando, no importa la edad, no importa el tiempo ni el lugar, ahoraestoy en san pedro y les aseguro que veo esta naturaleza como nunca, estaba tan ciega que no sabia aprovechar esta belleza, lo siento, perdon, gracias te amo…

  2. mabel dice:

    hooponopono ha traído a mi vida lo que me hacía falta para vivirla plenamente, me está llevando por caminos nuevos, por senderos que no siempre son tranquilos y apacibles, pero que son los que la vida me pone en frente para recorrerlos, y aunque a veces tropiezo y otras me caigo, las cuatro hermosas frases del hooponopono, me devuelven el andar y me ponen nuevamente, como dice nuestra amiga Graciela, en el lugar correcto y por fin el gran camino esta ante nosotros.

  3. PATRICIA dice:

    Gracias, todo lo que he podido ver en esta página… maravillosamente Genial!!
    Gracias por compartir… con aquellos que lo necesitan.

  4. Mabel dice:

    Muchas gracias, todos estos puntos son herramientas muy poderosas y fuertes que hay que trabajar con uno mismo, de mucha reflexión y gratificante para llegar a lograr sentirse plena, feliz. Es mi proposito: tomar responsabiliad de un 100% y no seguir siendo espejo. Gracias, gracias gracias

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